Llega el primer plato a la mesa, contiene una esponjosa nube gris la cual devoro de un sólo bocado. No estoy satisfecho, exijo más porque quiero estallar.
Llega una segunda nube. Comienzo a sentir algo. La gente desde aquí parecen hormigas. Soy grande y omnipotente. El mundo se ha creado para mí. Mi barriga se empieza a inflar.
Tercer plato. Música sonando de aquel rincón. Todo parece más verdadero. Las puertas se abren. No hay discriminación. Todo pasa, todo se comprende, todo es más intenso. No hay misterio, los sabores son individuales y grupales al mismo tiempo. Me voy a marear.
Cuarto plato. Una película. No cualquier película. Tiene el condimento especial de la casa. Los cortes son más notorios e intensos como zanahorías con limón y chile piquín. Tiene mucha cebolla. Me hace llorar. Tiene muchas nubes. Me hace flotar. El sonido es gloria, quiero gritar.
Quinto, sexto y séptimo plato. Roles de canela glaseados, empanadas de piña y fresa acompañadas de un vaso de leche. Comienza la orgía. Un lápiz en la mano. Mis dibujos me obligan a dibujar. Ellos mueven mi lápiz por querer existir. Saben que quiero crear. Todo es bello y correcto. Un orgasmo sin igual.
Me empiezo a cansar, no quiero irme. Me empiezo a dormir, quiero comer más. Oigo otra puerta abrirse, me empiezo a asustar. No pasa nada, es solo la paranoia. No hay nadie esperandome ahí afuera. Nada va a pasar.
Me recuesto en mi cama y vamonos a navegar. Mi cabeza da vueltas, voy a vomitar. Nubes saliendo de mi boca. Me voy a vaciar. No me importa porque así puedo volver a comenzar.
Mesero, traigame un segundo primer plato que esto apenas va a empezar. Y no se moleste en traerme la cuenta porque no le voy a pagar.
sábado, 8 de noviembre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
¿Y si no?
Hoy la gente se ve más estúpida y aburrida que de costumbre. No soporto estar alrededor de ella. Ahora me aburre lo que les divierte y me divierte lo que les aburre.
O tal vez la gente no es ni estúpida ni aburrida, tal vez yo soy aburrido. Voy por ahí callado, mudo, sin hablar. ¿Me da miedo que la gente crea que soy raro si digo todo lo que está en mi cerebro sin filtro alguno? ¿Me aterra ser un excéntrico? ¿Un anormal? ¿Desde cuándo me importa lo que la gente piensa de mí?
Creo que siempre he sido así. Callado, serio, reservado, temeroso. ¿Pero porque soy así? ¿A qué le tengo miedo?
O tal vez no pertenezco a los demás y soy de otro planeta como lo creía Kurt Cobain en su infancia. ¿Y si mi destino es ser diferente, incomprendido y observado como un extraño?... ¿Y si siendo raro es la única manera en que la gente de mi planeta me encuentre? ¿Y si no?
¿Y si ser diferente es lo que me hace especial? ¿Y si no?
Cuando soy precavido y cauteloso me tachan de aburrido. Cuando soy espontáneo, honesto e intenso me tachan de raro o pervertido. ¿Al estar pensándolo significa que me importa? ¿Porqué me importa? ¿Porqué siquiera le estoy dedicando unas líneas a tratar de definirme hacia los demás? ¿Qué me importa que mi verdadero yo sea aquel que está reflejado en las mentas ajenas?
¿Y si siendo raro la gente a mi alrededor deja de ser estúpida y aburrida? ¿Y si no?
Intentaré y a ver que pasa.
O tal vez la gente no es ni estúpida ni aburrida, tal vez yo soy aburrido. Voy por ahí callado, mudo, sin hablar. ¿Me da miedo que la gente crea que soy raro si digo todo lo que está en mi cerebro sin filtro alguno? ¿Me aterra ser un excéntrico? ¿Un anormal? ¿Desde cuándo me importa lo que la gente piensa de mí?
Creo que siempre he sido así. Callado, serio, reservado, temeroso. ¿Pero porque soy así? ¿A qué le tengo miedo?
O tal vez no pertenezco a los demás y soy de otro planeta como lo creía Kurt Cobain en su infancia. ¿Y si mi destino es ser diferente, incomprendido y observado como un extraño?... ¿Y si siendo raro es la única manera en que la gente de mi planeta me encuentre? ¿Y si no?
¿Y si ser diferente es lo que me hace especial? ¿Y si no?
Cuando soy precavido y cauteloso me tachan de aburrido. Cuando soy espontáneo, honesto e intenso me tachan de raro o pervertido. ¿Al estar pensándolo significa que me importa? ¿Porqué me importa? ¿Porqué siquiera le estoy dedicando unas líneas a tratar de definirme hacia los demás? ¿Qué me importa que mi verdadero yo sea aquel que está reflejado en las mentas ajenas?
¿Y si siendo raro la gente a mi alrededor deja de ser estúpida y aburrida? ¿Y si no?
Intentaré y a ver que pasa.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Historia sin propósito: Inconciencia
Todo está negro y vacío, sin sonido alguno. Sellado herméticamente en la nada. Pero aún en la ausencia de la realidad puedo seguir sintiendo. Siento el no sentir.
Poco a poco la oscuridad se va llenando de ruidos visuales e imagenes sabor durazno. También hay algunas palomitas de maíz volando por ahí.
Me despierto. Estoy en el cuarto de mi papá. Mejor dicho en el cuarto que era de mi papá. El cuarto de la juventud de mi padre. En pocas palabras estoy en casa de mi abuela. Estiro mis piernas pero un montón de cosas impiden alcanzar mi objetivo. Me levantó para ver y para mi sorpresa la cama está llena de drogas. Específicamente marihuana, lo que parece ser cocaína y frascos y frascos de sustancias sin determinar. También hay mucha pornografía.
Escucho los pasos de mi abuela subiendo la escalera. Me siento culpable de todo el caos que hay sobre la cama así que metó todo en una vieja caja de zapatos. No sin antes forjar un porro de mota. Absurdo.
Termino de meter todo en la caja y la empujo debajo de la cama. Salto de un lado al otro de la cama. Soy ligero como una pluma manipulada por el viento. Puedo volar y flotar. Me escondo cerca del marco de la puerta y reduzco mi tamaño a la mitad para evitar ser encontrado por mi abue.
Trato de reducir mi tamaño de nuevo, pero es imposible, mis manos están pegadas a mi pecho y mi abuela entra en la habitación. No tarda ni un segundo en encontrarme y se acerca. Sus arrugas parecen zanjas desde mi reducida y alterada perspectiva.
Mi mamá me despierta. Estoy en mi habitación. Me da una bolsa negra y me dice que es urgente que vaya a entregarsela a los vecinos. No reniego mucho y salgo de la casa para cumplir con la tarea.
Está lloviendo. Camino, camino, camino y al doblar la esquina noto que estoy descalzo. En seguida tomo el camino de regreso para ponerme unos zapatos. La sensación de la banqueta mojada contra mis pies desnudos es muy agradable.
No sé para que regresar.
Busco las llaves para abrir la puerta principal y oh sorpresa cuando veo que tampoco llevo pantalones puesto, sólo unos ajustados boxers. De esos anti-imaginación.
Mi madre me abre la puerta, no dice nada, parece una estatua. Entro a mi cuarto, me quitó los zapatos.
¿Tengo los zapatos puestos?
Me acuesto en mi cama y a dormir se ha dicho.
Bip, bip, bip grita mi despertador. Lo apago y veo que se me hace tarde para la cita con mis amigos. Bajo a desayunar y lo único que hay son los espaguetis quemados de la otra tarde.
Poco a poco la oscuridad se va llenando de ruidos visuales e imagenes sabor durazno. También hay algunas palomitas de maíz volando por ahí.
Me despierto. Estoy en el cuarto de mi papá. Mejor dicho en el cuarto que era de mi papá. El cuarto de la juventud de mi padre. En pocas palabras estoy en casa de mi abuela. Estiro mis piernas pero un montón de cosas impiden alcanzar mi objetivo. Me levantó para ver y para mi sorpresa la cama está llena de drogas. Específicamente marihuana, lo que parece ser cocaína y frascos y frascos de sustancias sin determinar. También hay mucha pornografía.
Escucho los pasos de mi abuela subiendo la escalera. Me siento culpable de todo el caos que hay sobre la cama así que metó todo en una vieja caja de zapatos. No sin antes forjar un porro de mota. Absurdo.
Termino de meter todo en la caja y la empujo debajo de la cama. Salto de un lado al otro de la cama. Soy ligero como una pluma manipulada por el viento. Puedo volar y flotar. Me escondo cerca del marco de la puerta y reduzco mi tamaño a la mitad para evitar ser encontrado por mi abue.
Trato de reducir mi tamaño de nuevo, pero es imposible, mis manos están pegadas a mi pecho y mi abuela entra en la habitación. No tarda ni un segundo en encontrarme y se acerca. Sus arrugas parecen zanjas desde mi reducida y alterada perspectiva.
Mi mamá me despierta. Estoy en mi habitación. Me da una bolsa negra y me dice que es urgente que vaya a entregarsela a los vecinos. No reniego mucho y salgo de la casa para cumplir con la tarea.
Está lloviendo. Camino, camino, camino y al doblar la esquina noto que estoy descalzo. En seguida tomo el camino de regreso para ponerme unos zapatos. La sensación de la banqueta mojada contra mis pies desnudos es muy agradable.
No sé para que regresar.
Busco las llaves para abrir la puerta principal y oh sorpresa cuando veo que tampoco llevo pantalones puesto, sólo unos ajustados boxers. De esos anti-imaginación.
Mi madre me abre la puerta, no dice nada, parece una estatua. Entro a mi cuarto, me quitó los zapatos.
¿Tengo los zapatos puestos?
Me acuesto en mi cama y a dormir se ha dicho.
Bip, bip, bip grita mi despertador. Lo apago y veo que se me hace tarde para la cita con mis amigos. Bajo a desayunar y lo único que hay son los espaguetis quemados de la otra tarde.
Hawkwind - Space Ritual

Invadido por una incontenible necesidad de escuchar algo similar a Pink Floyd de la era de Syd Barret me aventuré a buscar grupos catalogados como Space Rock. Estando en eso me tope con Hawkwind, específicamente con el álbum en vivo Space Ritual. Una verdadera joya.
No, Hawkwind no suena a Pink Floyd. El Space Rock no es un sonido, son los temas que maneja los que le dan personalidad. Viajes por el espacio, tramas de ciencia ficción, acompañados de música que te hace viajar al mismo centro de tu mente. Donde verás estrellas, satélites y algunas naves espaciales de paso mientras caes por agujeros negros.
Con canciones tan repetitivas me atrevería a comparar a Hawkwind con el Stoner Rock de Queens of the Stone Age.
El disco no sólo es música, también es poesía intercalada entre los enormes temas (la mayoría arriba de los 6 minutos).
Los temas más alucinantes del albúm se encuentran en su mayoría en el disco 1 como Born to Go, Down Through the Night, Lord of Light (mi favorito), Space is Deep, Orgone Accumulator y Master of The Universe del disco 2.
Todo un viaje.
Descargar Disco 1
01.- Earth calling
02.- BOrn to go
03.- Down through the night
04.- The awakening
05.- Lord of light
06.- Black Corridor
07.- Space is deep
08.- Electronic n°1
09.- Orgone accumulator
10.- Upside down
11.- 10 Secods of forever
12.- Brainstorm
Descargar Disco 2
01.- 7 by 7
02.- Sonic Attack
03.- Time we left this world today
04.- Master of the universe
05.- Welcome to the future
06.- You shouldn´t do that
07.- Master of the universe
08.- Born to go
Homero Simpson dijo una vez que el Rock alcanzó su perfección en los 70's... oh cuanta razón tiene.
sábado, 20 de septiembre de 2008
Historia sin propósito: Cocinando espaguetis
Vierto en una cacerola algunos espaguetis para cocinarlos. Me quedo frente a ellos para cuidarlos pero es tan aburrido que decido poner un poco de música en mi estereo para hacer la espera un poco más amena.
Pongo a Syd Barret a todo el volumen que mis cuadros pueden resistir sin caerse de las paredes. Aunque las figuras de porcelana parecen danzar al ritmo del bajo de Dominoes. Mi cuerpo los acompaña en su inanimado baile. Creo que ellos se mueven mejor que yo.
Recuerdo que tengo unos espaguetis en la lumbre, así que voy a revisar como están. El agua comienza a burbujear. Abro una lata de salsa y se las pongo encima y mezclo. Vuelvo a mi sala cuando Wined and dined comienza.
Quedo hipnotizado por el ritmo del teclado mezclado con la hermosa guitarra de Barret. Pasan y pasan las canciones. Escucho la extrañeza de Effervescing Elephant para luego pasar con la divertida y romantica Here I Go.
Cuando No Good Trying esta comenzando es cuando detecto un olor a quemado. Entonces recuerdo que tengo los espaguetis en la lumbre y corro hacia la cocina para salvarla de un incendio. La cocina está llena de humo, así que apago la flama de la estufa.
Disperso el humo con mis manos a la vez que toso. Pero el humo no desparece. Al contrario parece ir en aumento. Busco la salida de la cocina pero no la encuentro. Sólo sigo caminando por la niebla gris con olor a espagueti quemado. No recordaba mi cocina tan grande.
La única pista que tengo para encontrar la salida es la música de Syd Barret que se escucha desde la sala. La canción sigue y sigue, parece interminable, incluso parece que es más lenta. Parece hasta otra canción. Al poco rato me acostumbro al humo y me siento en el suelo para disfrutar de la canción.
Mis ojos comienzan a irritarse y se ponen llorosos y me arden. Comienzo a gatear por el suelo para encontrar una salida de ahí. Por fin termina la canción y todo comienza a ponerse oscuro. El olor a chamuscado desaparece. Sólo percibo la improvisada y llena de errores If It's in You. Pero esta vez es todo lo contrario a la canción anterior. Esta parece ir de prisa. Mi cabeza da vueltas como si estuviera en un carrusel.
De pronto comienzo a cantar a duo con Syd:
Did I wink of this, I am
yum yummy yum, don't yummy yum yom yom
Yes I'm thinking of this, in steam
skeleton kissed to the steel rail
Quemar espaguetis mientras escuchas los álbumes The Madcap Laughs y Barret puede ser una experiencia... no lo sé... extraña.
Pongo a Syd Barret a todo el volumen que mis cuadros pueden resistir sin caerse de las paredes. Aunque las figuras de porcelana parecen danzar al ritmo del bajo de Dominoes. Mi cuerpo los acompaña en su inanimado baile. Creo que ellos se mueven mejor que yo.
Recuerdo que tengo unos espaguetis en la lumbre, así que voy a revisar como están. El agua comienza a burbujear. Abro una lata de salsa y se las pongo encima y mezclo. Vuelvo a mi sala cuando Wined and dined comienza.
Quedo hipnotizado por el ritmo del teclado mezclado con la hermosa guitarra de Barret. Pasan y pasan las canciones. Escucho la extrañeza de Effervescing Elephant para luego pasar con la divertida y romantica Here I Go.
Cuando No Good Trying esta comenzando es cuando detecto un olor a quemado. Entonces recuerdo que tengo los espaguetis en la lumbre y corro hacia la cocina para salvarla de un incendio. La cocina está llena de humo, así que apago la flama de la estufa.
Disperso el humo con mis manos a la vez que toso. Pero el humo no desparece. Al contrario parece ir en aumento. Busco la salida de la cocina pero no la encuentro. Sólo sigo caminando por la niebla gris con olor a espagueti quemado. No recordaba mi cocina tan grande.
La única pista que tengo para encontrar la salida es la música de Syd Barret que se escucha desde la sala. La canción sigue y sigue, parece interminable, incluso parece que es más lenta. Parece hasta otra canción. Al poco rato me acostumbro al humo y me siento en el suelo para disfrutar de la canción.
Mis ojos comienzan a irritarse y se ponen llorosos y me arden. Comienzo a gatear por el suelo para encontrar una salida de ahí. Por fin termina la canción y todo comienza a ponerse oscuro. El olor a chamuscado desaparece. Sólo percibo la improvisada y llena de errores If It's in You. Pero esta vez es todo lo contrario a la canción anterior. Esta parece ir de prisa. Mi cabeza da vueltas como si estuviera en un carrusel.
De pronto comienzo a cantar a duo con Syd:
Did I wink of this, I am
yum yummy yum, don't yummy yum yom yom
Yes I'm thinking of this, in steam
skeleton kissed to the steel rail
Quemar espaguetis mientras escuchas los álbumes The Madcap Laughs y Barret puede ser una experiencia... no lo sé... extraña.
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Etiquetas:
Barret,
Historia sin propósito,
Syd Barret,
The Madcap Laughs
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